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sábado, 24 de marzo de 2012

Reflexiones ante un nido de mi jardín



Humildemente, sin abundancia de cuanto en otros lugares del mundo se tira a la basura y devenidos cada vez más dueños de nuestras conquistas y responsables conscientes de nuestros errores y reveses, hemos realizado una forja de espíritu nunca antes alcanzada de manera tan masiva por nación alguna. Solo el Socialismo lo ha hecho posible

Orlando Ruiz Ruiz

Junto a mi ventana, en un árbol de copa alta y verdes encendidos acabo de descubrir una paloma acurrucada en su nido; el ave dormita sin que nadie interrumpa la gestación de su maternidad, no hay estruendos ni zozobras en este atardecer habanero y hasta puedo imaginar cómo la vida con nuevas alas revoloteará muy pronto junto a mí. Mientras contemplo la escena maternal escucho las noticias: estallan bombas en Iraq; la metralla arrebata la existencia a más niños palestinos; por las calles de Estados Unidos marchan multitudes indignadas contra el asesino de un menor baleado al regresar a casa con solo dulces en las manos; el Papa eleva sus oraciones en México por las víctimas de la violencia…

La paz y el sosiego del nido fabricado entre las ramas de mi jardín me hacen reflexionar a propósito de un acontecimiento trascendental de estos días. El Santo Padre oficiará en Cuba para conmemorar el hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre, hace 400 años, pero lo hará ante un pueblo donde no hay que invocar a Dios para que ponga freno a las tragedias que en muchos sitios de este mundo son acontecimientos cotidianos. Benedicto XVI estará aquí entre el respeto de hombres y mujeres que han ascendido a la educación, la cultura y todo el nivel de bienestar que ha sido posible alcanzar con el Socialismo, un sistema gracias al cual hemos podido resistir el bloqueo más brutal de la historia con la más estricta y equitativa distribución de nuestras escasas riquezas. El sagrado pan de cada día, tan socorrido a lo largo de los siglos en el lenguaje eclesiástico, ha llegado en igual ración a cada cubano, aunque todavía en proporciones insuficientes.

Humildemente, sin abundancia de cuanto en otros lugares del mundo se tira a la basura y devenidos cada vez más dueños de nuestras conquistas y responsables conscientes de nuestros errores y reveses, hemos realizado una forja de espíritu nunca antes alcanzada de manera tan masiva por nación alguna.

No en balde somos peregrinos de una práctica solidaria sin condiciones materializada en la presencia de más de 30 mil médicos e incontables educadores en países y regiones del planeta donde antes nunca llegó una mano sanadora ni una acción desinteresada para aliviar el dolor y enseñar a leer y escribir. Y lo hemos hecho porque ya antes, en la hondura de nuestros campos y montañas, en esos sitios remotos de nuestros mares por donde según los devotos se avistó por primera vez nuestra virgen morena, habíamos ido a sembrar el conocimiento y llevar el remedio salvador, hasta convertirnos en la primera nación de América sin personas iletradas y una de las dos de más bajo índice de mortalidad infantil en todo el hemisferio.

Las noticias que alteran la paz con que contemplo anidar una paloma en mi jardín no son nunca informaciones de Cuba. Esta tierra vive en paz, sin interrumpir su larga lucha por el bienestar que tanto ha costado y sigue costando. Puede su Santidad palpar la obra de bien depositada en el alma de la nación cubana; los preceptos de justicia y distribución equitativa de la riqueza que sustentaron el origen de la fe cristiana están presentes en cada acto de esta sociedad que día a día tratamos de perfeccionar y donde el más alto paradigma es el bienestar del ser humano.

jueves, 23 de febrero de 2012

“Tengo fe en las acciones populares”

Reflexiones de una entrevista pendiente y un encuentro de muchas voces con el teólogo que sustentó las posiciones más dignas de la iglesia latinoamericana


















Orlando Ruiz Ruiz
Cuando llegamos a la cita con Frei Betto, que debía producirse en la Escuela de Medicina Victoria de Girón, de La Habana, ya había transcurrido  el tiempo concedido por él para nuestro encuentro. Unl retraso imprevisto del transporte
 frustró la entrevista, privándonos de una oportunidad excepcional: dialogar cara a cara con  el eminente teólogo brasileño. Pero la desventura no cerró todas las puertas y un acontecimiento salvador vino en nuestra ayuda: asistir a la plática que sostuvo con numerosos estudiantes de su país  durante casi dos horas, y en el que también tuvimos la oportunidad de intervenir.
Se habló a palabra abierta de los males que afligen el mundo; de la desigual distribución de la riqueza;  de la influencia de los movimientos sociales, y no faltó la reflexión sobre el papel desempeñado años atrás por la Teología de la Liberación y por la iglesia latinoamericana de estos tiempos. También el sociólogo brasileño hizo un particular análisis en torno a  la destrucción lamentable de la naturaleza en que habitamos, sin que faltaran tampoco  en todo su discurso los temas propios de la fe y las anécdotas relacionadas con Fidel y la Cuba que tanto ama.
“Por todas partes los opresores tratan de confundirnos. Quieren hasta impedirnos que hagamos una lectura de la Biblia desde la óptica de los oprimidos, porque debe quedar claro que los ricos han hecho su interpretación de las sagradas escrituras a conveniencia y hay ediciones marcadas por el ideal de los explotadores, existen biblias conservadoras como las tenemos también progresistas”, dijo el intelectual brasileño.
Resuelto luchador por la paz, puso en oído de sus interlocutores una certera advertencia: “los conflictos armados solo interesan  hoy a los fabricantes de armas y a la extrema derecha; a causa de las guerras  y la industrialización  incontrolada la Tierra ha perdido el 30 % de su capacidad de regeneración”.
Luego, al ilustrar el alcance de la ambición sin freno de las grandes potencias, Frei Betto citó dos cifras. Mientras la FAO nunca ha recibido los 500 mil millones que se demandan para  alimentar a los hambrientos, los dueños de la riqueza “encontraron” en sus arcas  ocho trillones para salvar los bancos en quiebra, cifra equivalente a  nueve veces el Producto Interno Bruto de Brasil.
En una conmovedora confesión, Betto narró pasajes de sus cuatro años en prisión, rodeado de luchadores comunistas. “Tras las rejas, tanto unos como otros pudimos hacernos toda la autocrítica posible; además, allí tuve la ventaja de hablar del Gobierno a voz en cuello, sin peligro”.
Más adelante, preguntado acerca del fundamento de los procesos progresistas  existentes hoy en varios países de América Latina, respondió: “Han sido posibles solo porque parten de los movimientos sociales de raíz popular, indígenas o nacidos en las iglesias puestas al lado de las mejores causas. En Brasil, por ejemplo, el Partido de los Trabajadores y la obra emprendida por Lula y seguida por Dilma debe mucho a los movimientos religiosos”.
Al concluir exhortó a los estudiantes de medicina brasileños  que  manifestaron  preocupación por el rechazo del Colegio Médico de su país a la revalidación del título obtenido en Cuba: “Ustedes volverán con un diploma al que algunos allá no quieren darle valor, pero capacitados; únanse a los movimientos sociales, solo así podrán realizarse y hacer realidad sus aspiraciones. Tengo fe en las acciones populares; ahí  está la fuerza que nos permitirá vencer”.

martes, 13 de diciembre de 2011

Producir y poner orden: nuestras principales riquezas

En una atmósfera de cambios sucesivos y prometedoras transformaciones, el país iniciará en breve su andar por un nuevo año bajo el signo de una Administración que ha puesto en primer orden la institucionalidad, una mayor autonomía financiera local, la disciplina productiva y el cumplimiento estricto de las regularidades económicas.

Orlando Ruiz Ruiz

Tras las rachas de un invierno que arrojó temprano sus borrascas sobre el Malecón habanero, diciembre transita con prisa entre el ajetreo de las calles de esta ciudad de bullicio, donde la gente común abre una sesión parlamentaria en cualquier esquina y el más común de los ciudadanos opina y discute sobre cuanto atañe a esta Isla, ya sea del último juego de beisbol o del previsible alcance de las medidas migratorias que, según la anticipación del juicio popular, casi siempre certero, deben eliminar restricciones obsoletas y cambiar el color de una diáspora que los enemigos de Cuba no han podido convertir en cuña para quebrar la solidez de esta unidad que nos ata a la tierra donde nacimos aunque habitemos del otro lado del mundo.

Ahora La Habana se ve distinta; el surgimiento del trabajo por cuenta propia que a algunos apegados al hermetismo de las doctrinas se les antojó el fin del Socialismo, ha traído consigo nuevas facilidades: variedad y diversidad de servicios que por sus características no podían ser ofrecidos por las empresas del Estado; mayores opciones al consumidor; pequeños mercados móviles que te acercan el producto al hogar, y la existencia de más ofertas que traen aparejado un accionar competitivo de los vendedores que a la larga hace mejorar la calidad para imponerse y abaratar los precios a quienes somos esencialmente consumidores.

A muchas personas antes ociosas o insatisfechas con la baja cuantía del salario que recibían, se les ve ante una modesta tarima donde ilustraciones sugerentes anuncian la compra venta de libros de uso, mientras otros ofertan en sus carritos novedosos y sencillos manjares que habían desaparecido de la gastronomía pública, sin contar los graciosos pregoneros de futas y flores, los colectores de materia prima, los reparadores ambulantes de cuanto en el hogar esté roto y aquellos, que sin perder el apego a las labores culturales o de índole profesional han devenido maestros repasadores, instructores de baile o artes plásticas, fisioterapeutas o sencillamente animadores de fiestas infantiles, payasos y mimos.

Mención aparte merecen quienes han asumido el duro y siempre prometedor oficio de labrador. Ya suman decenas de miles los nuevos agricultores, tan necesarios en un país donde hay tanta y tan buena tierra aguardando por las manos que la hagan producir. No por casualidad comienza a hablarse de una cosecha de café superior y de mejor calidad en el grano, como tampoco es un hecho fortuito el que la caña de azúcar vuelva por sus fueros gracias al buen hacer de las cooperativas, precisamente cuando el dulce eleva su cotización en los mercados internacionales. La presencia del frijol negro criollo, con cuya siembra algunos estrenaron su nueva vida campesina, comienza a hacerse cotidiana en los mercados y una amplia oferta de piña amarillea junto a la calabaza, la cebolla y las verduras de estación.

Hoy en Cuba se trabaja más; prevalece por doquier un espíritu emprendedor; los nuevos restaurantes en casas particulares, con el ofrecimiento de una gastronomía más cuidadosa, son acicate para los establecimientos de la empresa estatal. Súmese el aporte que han hecho a la estética urbana y la restauración de inmuebles antes poco cuidados, además de sus contribuciones al fisco que son de las que más dividendos ofrecen a las economías locales.

Pero no todo marcha con el orden y equilibrio requerido; todavía prevalecen trabas para el ordenamiento de una sociedad como la nuestra, acostumbrada a las trilladas y no siempre eficaces fórmulas impuestas por la burocracia que prolifera a la sombra de la extrema estatización. De todos modos, el quehacer activo que se respira por doquier es a todas luces un signo esperanzador; una atmósfera de cambios sucesivos y prometedoras transformaciones recibirá en todo el país el nuevo año, bajo el signo de una rigurosa Administración del Estado que ha puesto en primer orden, la institucionalidad, la disciplina productiva, una mayor autonomía financiera local y el cumplimiento estricto de las regularidades económicas.

lunes, 24 de octubre de 2011

Cerco, justificaciones y mentiras

Gráfica: Manuel Fernández Malagón









Una simple lectura a los principales instrumentos jurídicos promulgados por Washington para instrumentar el bloqueo revela cómo este impone restricciones al derecho de personas naturales o jurídicas de cualquier país a establecer vínculos con Cuba.



Orlando Ruiz Ruiz

Hoy martes 25 de octubre la Resolución 65/6 de la Asamblea General de las Naciones Unidas: Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba será sometida por vigésima vez en las últimas dos décadas a la consideración de los actuales 196 Estados miembros permanentes de la Organización Mundial.

Ante los barruntos de una nueva derrota, como ha ocurrido en 19 votaciones anteriores desde 1992, los representantes del Gobierno norteamericano intensifican su tenebroso accionar en todo el mundo con el propósito de justificar, parapetados en una sarta de engañosos argumentos, la “necesidad” de mantener el cerco económico sobre la Isla.

Pero la propia historia de este abominable asedio descaracteriza a sus promotores. Las mentiras comenzaron con el pretexto mismo que esgrimieron ante la opinión pública mundial para iniciar la aplicación de tan arbitraria medida y solo se han modificado según la conveniencia del momento, a fin de evadir las denuncias por el daño que causa a un país soberano desde hace más de medio siglo.

Primero alegaron la supuesta pertenencia de Cuba al eje chino-soviético; le siguió entre los principales pretextos la llamada exportación de la Revolución a la América Latina y luego la presencia de tropas cubanas en África, que ayudaron a preservar la independencia de Angola, conquistar la de Namibia y derrotar al oprobioso sistema de apartheid imperante en Sudáfrica.

Desde hace dos décadas, al perder fundamento estas “razones”, esgrimen una presunta e hipócrita preocupación por los derechos humanos en la Isla del Caribe, cuando el cerco que imponen a la vida de los cubanos es precisamente la más brutal y generalizada violación de los derechos humanos aplicada a pueblo alguno, motivo por el cual califica como un delito de genocidio, según lo preceptuado en la Convención adoptada por la ONU en Ginebra en 1948.

Para confirmar el carácter transgresor del derecho presente en las acciones del bloqueo estadounidense, basta remitirse al memorando gubernamental del 6 de abril de 1960, ya desclasificado, en el que se fundamenta este con el declarado propósito de destruir la Revolución cubana mediante el hambre, la desesperación y el desaliento que, según calcularon sus promotores, tal política podría provocar.

Otra mentira no menos burda de los gobernantes de Estados Unidos es la afirmación de que el asedio económico, comercial y financiero constituye un asunto bilateral entre ese país y Cuba, tesis que esgrimen con el pretendido fin de no conceder legitimidad al debate del tema en la Asamblea General de las Naciones Unidas u otros foros internacionales. Pero el engaño se advierte en su probado carácter extraterritorial, atentatorio de la soberanía de todos los Estados del orbe, además de violar numerosos principios y normas del Derecho Internacional, incluida la propia carta de la ONU.

Una simple lectura a los principales instrumentos jurídicos promulgados por Washington para instrumentar el bloqueo revela cómo este impone restricciones al derecho de personas naturales o jurídicas de cualquier país a establecer vínculos con Cuba.

Esta ilegal práctica ha sido reforzada a partir de la última década del pasado siglo, sobre todo con la promulgación de la Ley para la Democracia Cubana o Ley Torricelli, en 1992, y de la Ley para la Solidaridad Democrática y la Libertad Cubana, conocida como Ley Helms-Burton, en 1996.

El recrudecimiento del bloqueo en lo tocante a las regulaciones en asuntos que competen a otros Estados se hizo aun más patente a partir de que, con la desintegración en 1991 de la antigua Unión Soviética desapareció el mundo bipolar que ponía freno a las apetencias imperiales.

La administración del presidente Barack Obama ha impuesto en menos de dos años alrededor de mil 100 millones de dólares en multas a individuos, empresas y bancos por realizar operaciones con Cuba prohibidas por el bloqueo, cifra que supera con creces el monto de las castigos que otras administraciones estadounidenses han aplicado por esa causa.

Los tentáculos del cerco anticubano, cada vez más extendidos hacia el resto de las naciones, evidencian así que las pretensiones de dominación mundial de los Estados Unidos no solo se mantienen, sino que se intensifican.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Los matices de la pobreza

En Cuba no hay desnutrición infantil ni ancianos tirados por doquier en los rincones. Nadie ha visto a un solo niño que duerma en los parques, y organizaciones sanitarias internacionales evaluaron hace poco a este país como el de mayor seguridad para el desarrollo de la maternidad y el ulterior bienestar de la madre y el pequeño.

Orlando Ruiz Ruiz
A finales del pasado invierno, en una crónica de contrastes amargos que escribí en La Rioja, reflexionaba sobre la impresión que me había provocado una mujer harapienta, de rostro ajado y ojos suplicantes, que en medio del frío del atardecer esperaba a la puerta de un mercado por las limosnas de los transeúntes.
Yo había viajado a España sin más recursos que mi condición de periodista, gracias a la generosidad de una publicación amiga interesada en dialogar con reporteros cubanos sobre la realidad que en nuestro país se vive cada día, marcada por las mil y una privaciones que impone el resistir con independencia en una nación pobre que ha desafiado al más grande de los poderes mundiales.
En mi relato de aquel momento hacía manifiesta la pena de no poder satisfacer el reclamo de quien mendigaba ante mí. Ciertamente no disponía de dinero alguno, como ocurre por lo general a los profesionales cubanos invitados por instituciones de otros países. Sin embargo, pensé entonces en los matices de la pobreza y así lo deje patentizado en una de las líneas de mi trabajo. Aquella mujer riojana y yo éramos dos pobres diferentes, aunque ninguno de los dos tuviera siquiera unas monedas en el bolsillo. Finalmente me marché de España y no dije más, pero sabía que estaba en deuda con aquella reflexión y volvería a escribir sobre ella.
Hoy mis ojos tropiezan con la noticia: “Cuba es el único país de América Latina cuyos ciudadanos se encuentran entre las poblaciones con mejores resultados en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) no económico en la última década”.
Este indicador de Naciones Unidas tiene en cuenta tres aspectos: vida larga y saludable; educación (medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matrícula en educación primaria, secundaria y superior), y nivel de vida digno (medido por el PIB per cápita).
Somos ciertamente pobres, y hay quienes aseguran que el ingreso promedio de nuestra población no sobrepasa los 20 dólares mensuales; sin embargo, ese afirmación no es del todo cierta. Ningún cubanólogo trasnochado dice, por ejemplo, que por el conjunto de consumos domésticos de electricidad, gas y agua en cualquier familia el gasto no sobrepasa el valor de tres dólares y que el ciudadano que amortiza en un banco el crédito que se le concedió para la obtención de la vivienda, de la que ya es propietario, solo paga el 14 por ciento de todo cuanto cobra por su trabajo, sin ser víctima de hipoteca alguna, como ocurre en buena parte del mundo.
No hay holgura económica; vivimos con estrechez; es limitada la posibilidad de obtener una vivienda o un automóvil, pero en Cuba no hay desnutrición infantil ni ancianos tirados por doquier en los rincones. Nadie ha visto a un solo niño que duerma en los parques, y organizaciones sanitarias internacionales evaluaron hace poco a este país como el de mayor seguridad para el desarrollo de la maternidad y el ulterior bienestar de la madre y el pequeño.
Yo no soy de los que ganan más, pero en mi despensa hay siempre un modesto alijo, al menos de arroz, granos y huevos que aun en estos tiempos de crisis adquiero subsidiados a precios muy bajos. Mi pan de cada día cuesta menos de medio centavo de dólar; no es excelente, pero llega a cada mesa, incluso a la de quienes disponen de mayores beneficios económicos.
Ahora en mi país nos hemos planteado el reordenamiento de la economía y la eliminación de gastos con los que no puede cargar el Estado; pero no desaparecerá nunca el subsidio que protege a los más desposeídos. La cartilla de racionamiento que más bien era dádiva generosa para todos los cubanos, comenzará a tener un tratamiento particularizado. Hasta el presente existía el subsidio a los alimentos, en lo adelante se subsidiará a personas, mientras quedarán exentos de este beneficio aquellos que no lo necesiten.
Así pues, los que en Cuba somos pobres no tenemos que mendigar como aquella mujer de La Rioja, que al igual que otros muchos ancianos en toda Europa, no dispone de protección social alguna y tienen como único techo el cielo de su patria.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Por la paz, el pan y las rosas

Por Orlando Ruiz Ruiz

El monumento habanero a los esposos Rosemberg



En un pequeño parque de La Habana que la luz tiñe de espléndido verde, allí donde la avenida Paseo quiebra su lisura en una colina y parece que abraza con su ancho cuerpo de asfalto a la calle Zapata, existe una obra de arte única por su significado en todo el mundo: el Monumento a los Esposos Rosemberg, un hombre y una mujer que vencieron con la pureza de su amor indestructible y su verdad la muerte injusta que les fue impuesta.

Sobre ladrillos rojos, los dos rostros de pureza infinita de la pareja mártir tal parece que nos convocan desde su quietud a continuar la lucha por la vida y la esperanza hasta conquistar un mundo mejor.

Esta bella estampa, evocadora de una historia triste, devenida a la vez condena y alerta, fue imaginada por la realizadora Estela Bravo y hecha realidad por el escultor José Delarra en 1983, cuando se cumplían veinte años del crimen.

La histeria anticomunista de la guerra fría, el auge del macartismo y el odio contra el campo socialista, no dieron perdón ni tuvieron piedad con los esposos Rosemberg. Acusados de conspiración para entregar el secreto de la bomba atómica a los soviéticos, fueron víctimas del fascismo norteamericano.

Al acercarse al monumento de sencillez impresionante, se descubre sobre el muro de ladrillos que representa la mazmorra donde Ethel y Julius estuvieron prisioneros antes de ser asesinados, la frase Por la paz, el pan y las rosas enfrentemos al verdugo. En este sitio de íntimo recogimiento siempre hay flores nuevas y es frecuente ver parejas de enamorados que contemplan callados y con las manos entrelazadas a los dos enamorados que no dejaron quebrantar su pasión en el amargo trance de una condena injusta.

lunes, 18 de octubre de 2010

Tus sueños que sigo imaginando





La muerte de Jonh Lennon, tramada a la sombra del odio, lo había borrado como sujeto peligroso para el sistema relegándolo al espacio a donde van a parar los que en la sociedad norteamericana reciben el estigma de seres no deseados. Ahora, parece que de nuevo el ex Beattle es objetivo priorizado de la justicia norteamericana




Por Orlando Ruiz Ruiz
El periódico mexicano La Jornada daba cuenta de un hecho insólito en su edición del pasado 8 de octubre: “La Oficina Federal de Investigaciones de los Estados Unidos (FBI) (por sus siglas en inglés) incautó las huellas dactilares de John Lennon de la tienda Gotta have it!, en Manhattan. La muestra dactiloscópica formaba parte de una serie de objetos del célebre cantante que se subastarían al día siguiente en ocasión de su 70 cumpleaños, y  data de 1976, cuando se le tomó como parte de su solicitud de ciudadanía”.
La tarjeta en cuestión, confiscada en el establecimiento comercial, contiene además una firma y el nombre John Winston Ono Lennon, según detalla por su parte The New York Times, en un despacho donde agrega que a principios de los años 70 del siglo anterior el compositor estuvo bajo vigilancia de la FBI por su activismo contra la guerra, y que durante el verano de 1976 el abogado de inmigración de Lennon traía consigo papeles, incluida una tarjeta con huellas dactilares, y que esta le fue robada.
Pero la gran sorpresa es que para la FBI no está cerrado el caso, no obstante que desde hace ya mucho tiempo el autor de la antológica pieza musical Imagine aparentemente no figuraba en el interés de las instituciones estadounidenses. Con su muerte, tramada a la sombra del odio, había sido borrado como sujeto peligroso para el sistema y  relegado al espacio a donde van a parar los que en la sociedad norteamericana reciben el estigma de seres no deseados. Ahora, parece que de nuevo el ex Beattle es objetivo priorizado de la justicia norteamericana.
¿Será acaso que su presencia de bronce, sentado en un pintoresco parque de La Habana, le ha ido devolviendo poco a poco a John Lennon los rasgos “subversivos” a los ojos del Imperio?
Sucede, como lo cuenta un visitante, que a cualquier hora del día al lado de la estatua se sientan las personas, y tal parece que él conversa con los recién llegados. Nunca falta alguien que deja una flor, una pareja de recién casados que se sacan fotos abrazados al músico, una joven que le toca las manos o turistas que se acercan y le hablan en japonés o alemán, como si este Lennon habanero entendiera cualquier idioma.
¿Habrán descubierto acaso en Washington que existe un “amenazador” paralelismo histórico que enmarca en el mismo día de octubre el nacimiento de Lennon y la muerte heroica de Ernesto Guevara. El emblemático músico había nacido el 9 de octubre de 1940, mientras el Ché caía asesinado ese mismo día, 27 años después, tras haber sido herido en combate la víspera.
De todos modos, a lo que temen es a la fuerza inmortal de los sueños de justicia que animaron el pensamiento del cantor emblemático que formó parte del grupo que imprimió nuevo ritmo y sentido a la música en todas las latitudes. No podrán perdonarle nunca su aspiración de conquistar un mundo mejor y más justo.
Yo sí puedo asegurar que el parque de Lennon, en el Vedado habanero, tiene un magnetismo especial. Cada día me detengo allí, donde el músico parece repetir la letra de su canción Imagine, la antológica pieza que hoy está escrita sobre la piedra donde apoya los pies de bronce. Entonces evoco también al Che, con quien, como millones de jóvenes de mi país, anduve un día en marcha combatiente  por las calles de La Habana, vigilé en las trincheras, realicé trabajo voluntario en cañaverales y fábricas, y repetí, cuando ya no estuvo entre nosotros, su ¡Hasta la victoria siempre!
A despecho del recelo que hace temer todavía a los representantes del poder imperial cuando se menciona el nombre del Che o el de Lennon, soy también de los que continúa entonando con orgullo la letra que quizás contribuyó a poner en peligro la vida del joven músico de la banda de Liverpool. 
Imagina que no hay cielo
es fácil si lo intentas
ningún infierno bajo nosotros
sobre nosotros solo cielo
imagina a toda la gente
viviendo para hoy...

Imagina que no hay países
no es difícil de hacer
nada por que matar o morir
ni tampoco religión
imagina a toda la gente
viviendo la vida en paz...

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te nos unas
y el mundo será uno.

Imagina nada de posesiones
me pregunto si puedes
ninguna necesidad de avaricia o ansias
una hermandad del hombre
imagina a toda la gente
compartiendo todo el mundo...

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te nos unas
y el mundo vivirá como uno.

jueves, 26 de agosto de 2010

Cuba: estadísticas inocultables









Por Orlando Ruiz Ruiz
Aun cuando es objeto de descrédito permanente  por parte de la élite reaccionaria estadounidense, Cuba muestra hoy al mundo logros sociales que muy pocas naciones  pueden exhibir. Aún azotada por el bloqueo que despiadadamente ha privado a su población de  incontables beneficios, esta pequeña Isla, sin grandes recursos naturales y colocada geográficamente en el camino de los huracanas que asolan sus campos con mucha frecuencia de manera inusitada, se mantiene por encima de todos los países de la región en términos de calidad de vida.
Para corroborarlo, cabe reproducir algunos elementos contenidos en el trabajo publicado hace poco en Workers World bajo el título Hasta las estadísticas de la CIA muestran que Cuba socialista ocupa un lugar cimero en la región.
El articulista Caleb T. Maupin, autor de la publicación, refiere cómo la Agencia Central de Inteligencia saca a la luz cada año The World Factbook (Investigación del Mundo), a través de la cual ofrece una actualizada estadística en su balance de cada país. Esta tabla de datos mide elementos  de la calidad de vida y la salud social como, por ejemplo, la tasa de mortalidad infantil, los índices de esperanza de vida, alfabetización, desempleo y producción industrial.
Y sorprende que sea la propia agencia norteamericana la que refleje que Cuba se coloca muy por encima del resto de América Latina en cuanto a alfabetización, con un 99,8% de ciudadanos que saben leer y escribir, incluso un poquito más alto que el 99,0 de Estados Unidos.
Al referirse a la tasa de mortalidad infantil, The World Factbook señala que ni un solo país de la región tiene índices más bajos que los de Cuba, incluido el rico Estados Unidos. A la vez detalla que la esperanza de vida de los cubanos está por encima de todos los países de centro y sur de América,  con una longevidad promedio de 77,64 años.
El último informe de la CIA se completa con los índices de producción industrial y compara la realidad de la Isla Antillana con la nación norteamericana y el Reino Unido. En medio de la crisis económica mundial Cuba ha bajado solo un uno por ciento, mientras que en  EE.UU. ha descendido 5,5% y en Gran Bretaña 9,8%.
Tales inocultables realidades responden al hecho de que tanto el sistema de atención médica, como  la educación en todos sus niveles reciben  en  la Isla la primera prioridad. Por otra parte, la economía cubana no está dominada por los mercados occidentales, sino planificada de acuerdo con las necesidades humanas. Ni siquiera la CIA puede ignorarlo.

domingo, 11 de julio de 2010

San Antonio de mi amor


Por Orlando Ruiz Ruiz

Cuando uno anda por estas tierras de La Habana, y piensa en sus pueblitos entrañables, no puede evitar ocurrencias que vale la pena contar.
Por ejemplo, yo he imaginado que San Antonio, así a secas, nunca será el nombre de esa villa singular acurrucada entre el verde de la campiña y el azul que la cobija; porque las tantas razones de su historia, hecha de matices inenarrables, aseguran con sustentación de sabios que San Antonio de los Baños bien pudiera ser también San Antonio del Humor, o acaso, San Antonio del Ariguanabo.
Y es que hay en este rincón alegre de la tierra habanera como una pasión perenne que se escurre entre los cristales del río y las mil y una caricaturas que guarda el Museo del Humor.
Los ariguanabenses se descubren, incluso lejos de su tierra, porque son hombres y mujeres de espontaneidad y sonrisa que te anuncian buena voluntad. Del pueblo en que habitan traen la anécdota de la Conspiración de las Viajacas, las leyendas de los baños vivificadores del río marcado por viejos cuentos de amor, o la historia del arte que enalteció a Abela y a Quidiello; pero, sobre todo, porque te ofrecen su picardía mezclada con la gloria de haber nacido en San Antonio del Humor.
Cuando alguien defiende que es hijo de San Antonio del Ariguanabo, lo hace con una mirada honda, extendida desde las copas altas de esos árboles del bosque martiano plantando con certidumbre amorosa por el buen Felo, ese martiano inveterado, que cómo el memorable Lauzán, Silvio o Delarra, siente que haber llegado por donde hay un río es una marca única para andar por el mundo.
Así, aunque algunos desamorados se refieran a este pueblo de titiriteros geniales y cultura eterna, llamándolo simplemente San Antonio, siempre habrá una voz infinita que grite a los cuatro vientos, ¡San Antonio del Humor!, ¡San Antonio del Ariguanabo! O, también con el mismo amor, ¡San Antonio de los Baños!

miércoles, 12 de mayo de 2010

El bloqueo: una piedra inamovible

Por Orlando Ruiz Ruiz

No son pocos los representantes de los centros de poder en Estados Unidos que continúan de manera infame tratando de hacer creer al mundo que el Gobierno de Cuba es culpable de que no se hayan normalizado las relaciones entre ambos países.

Algunas medidas relacionadas con la eliminación de restricciones para las visitas familiares de los cubanos residentes en los Estados Unidos, el envío de remesas y paquetes, así como el anuncio de otorgamiento de licencias para que empresas norteamericanas amplíen determinadas operaciones de telecomunicaciones en Cuba, adoptadas desde el pasado año por el presidente Obama, han sido difundidas con marcado interés por los grandes medios noticiosos internacionales durante los últimos tiempos.

Desde el momento mismo de la puesta en vigor de este paquete, y aún hoy, el enfoque de la supuesta apertura hacia Cuba, respaldada con los ingredientes de una ofensiva diplomática al respecto, pueden inducir a algunos que no conocen suficientemente esta realidad a pensar que el bloqueo ha comenzado a ser desmontado.

Una de las medidas más publicitadas, el eventual otorgamiento de licencias para que empresas norteamericanas amplíen determinadas operaciones de telecomunicaciones con Cuba, no es nueva. La Ley Torricelli estableció en 1992 el marco legal que permite ofrecer servicios de este tipo a la Isla; sin embargo, desde esa misma época las diferentes administraciones limitaron esa posibilidad en el ámbito de la telefonía y restringieron, incluso, el tipo de servicios que las compañías norteamericanas pueden proveer a la Isla.

La expectativa creada en el entorno comercial por las sucesivas ventas que tras el paso del huracán Michelle, en el año 2002, se han extendido hasta hoy, bajo la condición de pago al “cash”, tampoco representan una ruptura de las férreas mordazas con que se ha tratado de asfixiar durante casi medio siglo la voluntad de desarrollo del pueblo cubano. Se nos vende bajo condicionamientos que no se imponen a ningún otro comprador.

Ni esta ni ninguna otra de las decisiones en relación con la potencial suspensión de aspectos del bloqueo asegura que este vaya a ser modificado en su esencia. Hasta el momento, la naturaleza de todas las nuevas medidas adoptadas por el gobierno de Obama es esencialmente mediática. No se ha dado ningún paso sobre las regulaciones que deben acompañarlas y, además, no han sido derogados los incontables instrumentos legales que imposibilitan ponerlas en práctica.

En septiembre del 2009, y apenas tres días antes de darse a conocer el informe de Cuba a la Asamblea General de la ONU, sobre la necesidad del levantamiento del bloqueo, un amplio titular de prensa encabezaba los principales espacios noticiosos internacionales: “El presidente Barak Obama decretó hoy la continuación por un año más del embargo comercial y financiero impuesto a Cuba”.

Desde entonces acá nada ha cambiado, muy por el contrario, durante la última etapa una furibunda y mentirosa campaña de descrédito contra Cuba se ha gestado en los centros de poder estadounidenses, interesados en satanizar al Gobierno de la Isla y perpetuar el diferendo.

La conducta del Gobierno de los Estados Unidos desde octubre de 2008, cuando la Asamblea General de la ONU adoptó la Resolución 63/7, hasta hoy, confirma que no se ha dado ningún paso para cambiar la política de bloqueo hacia Cuba. Por el contrario, se ha incumplido flagrantemente lo dispuesto por la Asamblea General de Naciones Unidas al reportarse numerosas acciones que la mantienen intacta.

El daño económico directo sufrido por la economía cubana, aun calculado de modo muy conservador, sobrepasa los 96 mil millones de dólares, cifra que ascendería a más de 236 mil millones, a los precios actuales del dólar norteamericano.

No obstante la reiterada y unánime condena de la comunidad internacional a la agresión económica, comercial y financiera contra Cuba, el presidente Obama, ha mantenido intacta la posición de sus antecesores al respecto, aun cuando esta viola también los derechos constitucionales del pueblo norteamericano.